Ceremonia del Té y Matcha – “una vez, un encuentro” -1

La Ceremonia del Té, CHA NO YU – AYER Y HOY

el matcha en la ceremonia del té
En Japón, el matcha –mousse de jade líquido- está asociado desde hace siglos a la ceremonia del té, Cha No Yu. Poco conocida en Occidente, es practicada sobre todo por sus virtudes culinarias y sus características aromáticas fuera de lo común…

El Matcha, un té singular

Aunque la leyenda remonta el consumo del té en China a dos mil años antes de nuestra era, éste se extendió sobre todo durante la dinastía Tang (618-907 D.C.). En aquella época el té no era consumido infusionado sino reducido a polvo y batido en agua caliente. Es bajo esta forma que el té fue traido de China por el monje budista Eisai y difundido en las altas esferas de la sociedad japonesa a partir del siglo XII. Si el consumo del té verde en polvo declinó en China hasta progresivamente desaparecer, su utilización se extendió en Japón. En el siglo XIII, los guerrreros samurais y los monjes comenzaron a preparar y beber matcha. En este momento un ritual empieza a formarse en torno al wabi (literalmente “refinamiento sobrio y tranquilo), caracterizado por la humildad, el autocontrol, la simplicidad, la profundidad, la imperfección y la asimetría.

el matcha y sus calidades

Rikyu

En el siglo XVI, el monje Zen Rikyu codificó la relación entre el té, el budismo y las diferentes escuelas del té. Es considerado como el fundador del Cha No Yu, la ceremonia del té japonés en su forma terminada. Introdujo el concepto de ichi-go ichi-e, “una vez, un encuentro”. Esta concepción según la cual cada encuentro es considerado como un tesoro que no podrá jamás reproducirse es aún esencial en el Japón actual. La codificación de la ceremonia del té continua a ser enseñada en las escuelas formando maestros del té y este conocimiento pasa de generación en generación.sen rikyu el maestro de el matcha

El Matcha hoy

En Japón, donde las cosechas son hoy habitualmente mecanizadas, el matcha es uno de los únicos tés cuya cosecha continua siendo manual para las mejores calidades. El matcha forma parte de la categoría de los tés de penumbra, como el Soshun o el Tenko.

Penumbra

Tres semanas antes de la cosecha de primavera  -sólo se utilizan los tés de esta cosecha para la elaboración del Matcha de calidad- , se priva a los árboles de té de luz. Esta sombra filtra del 80 al 90% de los rayos solares, esto trae como consecuencia que la fotosíntesis de la hoja se incrementa  tomando en este momento un tono más oscuro. El árbol, privado de luz, utiliza en grandes cantidades los nutrientes a través de sus raíces y los compuestos aromáticos de estas hojas se ven modificados. Al mismo tiempo que la proporción de azúcares, aminoácidos y la cafeína aumenta, y las catequinas (un tipo de polifenoles) disminuyen.

Las hojas así cosechadas se torrefactan  por medio de vapor de agua. Este proceso, de corta duración, mantiene las cualidades originales de la hoja fresca: los componentes aromáticos apenas se ven alterados y se encuentran casi por completo en el té una vez manufacturado. Teniendo en cuenta esto, desde el punto de vista japonés, el estofado es la técnica de elaboración del té verde más armoniosa ya que es la más respetuosa con la naturaleza de la hoja.

moliendo el matchaLos nervios y tallos son retirados para que no queden más que las hojas (tencha). Las hojas, finalmente, son pasadas por dos ruedas de moler, tradicionalmente de piedra. Del tiempo que pasa el té en las ruedas depende la finura del matcha producido. Toda esta etapa se hace al abrigo de una temperatura templada, con un grado de humedad controlado, a fin de no oscurecer ni apelmazar este polvo tan fino.

Mucho más que polvo

Todas estas atenciones son las que distingues al matcha de un té verde reducido a polvo.  El gusto del matcha, después de todas estas operaciones, es más fino, más pronunciado y vegetal que el polvo de té verde. El polvo del matcha es también más ligero y frágil; éste debe ser acondicionado en bolsas herméticas a la luz, los olores y la humedad. Hoy en día, estas bolsas tienen un contenido de unos 30 gramos, medida cercana a los diez monme, antigua medida tradicional japonesa (unos 37,5 gramos). Esta cantidad era juzgada la ideal para preparar 20 boles de usucha (“té ligero”) o diez boles de koicha (“té espeso”). Los maestros de tés pedían su té según esta medida.

Hasta aquí la primer parte de este artículo sobre la Ceremonia del Té, el Cha No Yu-1. Si desea leer la continuación pinche aquí.

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